Singapur | Las curiosas multas de esta país

Singapur | Las curiosas multas de esta país

  06 Abr 2015

Por: Zlatica Vrsalovic

Una característica interesante de Singapur son las curiosas, pero a la vez extremas (o incluso absurdas!) multas que existen en casi todo lugar y sector de la ciudad. No obstante, las calles y todos los espacios públicos son el reflejo mismo de esa política. Por qué? Porque Singapur es un lugar increíblemente limpio y en la que reina un orden impresionante (e incluso envidiable). No verás colillas de cigarros en el suelo, ni papeles, ni mucho menos chicles.
Por ejemplo, sabían que en Singapur está prohibido comer chicle? Incluso durante doce años estuvo totalmente prohibida su venta. La razón? el exceso de goma de mascar en muchos lugares públicos, especialmente en las puertas de los metros, lo que dificultaba y retrasaba los viajes de los ciudadanos. Así fue como el gobierno adoptó esta estricta medida. Eso sí, el año 2004 se levantó la prohibición de venta, pero sólo para aquellos que la necesiten para fines terapéuticos (chicles de nicotina). Además se consiguen solamente en farmacias y con receta médica. (No será un poco mucho?)

 

Las curiosas multas que existen en Singapur | Bitácoras Viajeras
Los mismos singapurenses se ríen de sus curiosas multas, por lo mismo, tienen todo tipo de souvenirs | Bitácoras Viajeras
No obstante, se cobran altas (altísimas!!) multas a quienes coman en los transportes públicos, o a quienes arrojen basura en las calles, casi 600 dólares para el que lo hace por primera vez y un poco más de 1000 para el que es un infractor recurrente. Por escupir en la calle o en un lugar público (medida especial para los chinos) el monto es más o menos similar.
También hay multas para quienes obstaculicen el tránsito peatonal o automovilístico. Aquel que no respeta las señales de tránsito es castigado, tanto el que camina como el que maneja. Por ejemplo, si un transeúnte cruza la calle en un lugar no habilitado para hacerlo, deberá desembolsar aproximadamente 30 dólares. Y en el caso de un conductor que no le ceda el paso a un peatón en un lugar establecido, esa suma se eleva a 150.
Dejar las deposiciones del perro en la calle, sin colocarlos en una bolsita, también está penalizado, al igual que fumar en lugares no autorizados.
Y una multa curiosa pero que me gusta mucho son los casi 200 dólares que hay que pagar por no tirar la cadena de un baño público. Muchos se preguntarán, ¿cómo van a saber si la tiras o no? aunque no lo crean cada vez que uno sale del baño entra alguien a limpiarlo!
Pero muchas veces los castigos no sólo son multas en dinero, también muchas veces hay cárcel de por medio o incluso sentencias físicas como latigazos o penas de muerte (sobre todo si son casos con drogas). Y aunque éstas son menores, igual existen.
Pero tranquilo no se escandalicen!!! Tampoco es para andar asustado o pensar que no se puede hacer nada. Además, en los últimos años, el gobierno de Singapur ha dado señales de una mayor flexibilidad en las normas, sobre todo después de haber sido cuestionado desde el exterior.
Finalmente, los mismos singapurenses se ríen de ello y hasta han conseguido hacer negocio a su costa, como muestran las decenas de souvenirs (magnetos, poleras, llaveros, etc). En ellos puedes encontrar el lema “Singapore is a fine city”, jugando con la palabra inglesa fine, que puede traducirse indistintamente como “agradable” y “multa”.
Otros tipos de multas estampadas en una polera | Bitácoras Viajeras
Los souvenirs que se pueden encontrar (principalmente en el chinatown) con algunas de las normas y multas que existen | Bitácoras Viajeras
 

 

Otros tipos de multas estampadas en una polera | Bitácoras Viajeras
Otros tipos de multas estampadas en una polera | Bitácoras Viajeras
Al fin y al cabo, lo más importante cuando uno viaja o sale de vacaciones es respetar las costumbres del país al que se va. En Singapur, la misma población alaba estas medidas, ya que gracias a esto tienen la ventaja de vivir en un país limpio, ordenado y seguro. Y realmente no es muy difícil no cumplir las normas que tienen. A la larga, no te gustará botar papeles a la calle, u “olvidar” tirar la cadena no sólo por temor a que te multen, si no que verás todo tan limpio, que no te darán ganas de ensuciar…y que ganas de que fuera así siempre y en todos lados no??!! Quizás Singapur nos invita a tener un turismo más responsable, al fin y al cabo, sus normas son más que nada “sentido común”.

Por: Zlatica Vrsalovic

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